No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

domingo, 23 de septiembre de 2012

Sólo la puntita

Argumento milenario donde los haya, hay que reconocer que sigue funcionando, como las estafas piramidales y las cartas nigerianas.  Los timos y los engaños, como más simples, mejor cuelan.

El uso primigenio, empero, se ha desvirtuado.  Hubo alguien, hace muchísimo tiempo, que pensó que si funcionaba en la situación original, se podía aplicar a otras facetas de la convivencia.  Acertó de pleno y la táctica se extendió a múltiples facetas de la vida cotidiana.


La oratoria de los políticos es uno de los más frustrantes ejemplos.  Digo frustrante porque se supone que no se les ha elegido democráticamente para que mientan tan vilmente.  ¿Cuando conseguiremos que el programa electoral de un partido, las promesas que le llevaron al Ejecutivo, tenga validez contractual, cojones?. 
Recuerdo a Álvarez-Cascos dirigiéndose al país y anunciando vehementemente que el fútbol, los Barça-Madrid, serían de interés nacional, que siempre se verían en abierto. Al año siguiente nos metieron la puntita, un partido a través de un canal de pago.  Esta temporada, no se verá ningún derby gratis.  No hace tanto, de lo de Cascos...

Zapatero era otro artista de sólo la puntita, pero lo que estamos viendo con Rajoy es la sublimación de la técnica.  ¡Que sutilidad!, ¡Que arte, por Dios!
Primero con las ayudas a los bancos, confirmando que la oligarquía política está sometida servilmente a la oligarquía económica, inyectando un centímetro hoy a la CAM, otro centímetro mañana a Bankia, con fondos nacionales, a toda prisa, antes de que la Comunidad Europea pida las cuentas de esas entidades antes de prestarnos la pasta del rescate, que nos cierran los chiringuitos y tenemos que ponernos a trabajar.
Ahora crearemos un banco malo, (esto son cinco centímetros dentro, del tirón), para que canalice todas las viviendas embargadas. Miles de familias sin casa y mientras tanto... ¿Algún detenido por la estafa de las preferenciales? No padre, con la Banca hemos topado, versión modernizada de aquella cuyo sujeto era la Iglesia.

Con los recortes, otro tanto.  Lo preocupante es que la puntita nos la introdujeron hace tiempo y una veintena larga de centímetros, también.  Pero no parecen tener suficiente, menuda voracidad.  Ya es más que evidente que no se conformarán con los orificios naturales y en un acto de degeneración impositiva convertirán cualquier agujero en trinchera, pervertidos, Dios nos pille confesados.  Empiezan a ser más que rumores la intención de privatizar la Sanidad, ahí si que la cagaríamos, sólo hace falta ver los ejemplos de Holanda y Estados Unidos.

Hay que sacarse el sombrero, eso si.  Han hecho una aplicación de la doctrina del shock (que tan bien explica Naomi Klein) digna de un manual para la facultad de Económicas de Chicago.  La gran mayoría de la gente cree firmemente que estamos viviendo la situación que vivimos porque nos lo merecemos, por tener la mano más larga que la manga y que nos vamos a quedar sin merienda ni recreo mucho tiempo por haber sido niños malos, muy malos.

Si, claro, gastamos más de lo que ganábamos.  Pero la culpa tambíen es del que presta alegremente, diría yo.  ¿Por que purgan unos por sus pecados y los mismos también tienen que purgar los de los otros?  En una teórica economía de libre mercado eso no debería ser así. ¿Por que se deja quebrar a Spanair y no se hizo lo mismo con Bankia o la CAM? 
¿Por que se queda sin piso una familia que no paga su hipoteca y no le sucede lo mismo al alcalde que arruina a un pueblo?

Si no arreglamos este sistema oligarca y nepotista y dejamos pronto de decir que sí a todo lo que dice Alemania, terminaremos volviendo a ser su mano de obra no cualificada (formada cualificadamente con nuestro dinero) durante mucho tiempo.  Hay otras formas de salir del agujero.  Sólo hay que fijarse cómo lo han hecho, por ejemplo (por citar dos recientes) Islandia, que coloca deuda a intereses mejores que Alemania y Estados Unidos, que estaba al borde de la quiebra hace un año y ha limpiado cuatro puntos de paro en este período.

Aún sigo preguntándome por que carallo no están aún ardiendo las calles...







jueves, 20 de septiembre de 2012

Porque algunos catalanes no quieren ser españoles

Estos días bastante gente me ha hecho esa pregunta, supongo que por mi origen polaco: ¿Por qué algunos catalanes no quieren ser españoles?

Me cuesta responder, porque llevo más de ocho años viviendo en la otra punta del país y estoy bastante desconectado del día a día catalán, la verdad.

El argumento principal no es el identitario, que pesa mucho. Yo añadiría que nunca hubo un gobierno democrático, en los dos últimos siglos que trabajara en pos de que todos los ciudadanos del Estado español se sintiesen orgullosos del concepto ser español, al contrario de lo que sucede en otros países, como Francia, Alemania o Inglaterra (excluyo expresamente a Irlanda y Escocia).

Hoy día, ser español sólo sirve para sacar pecho ante los franceses por los resultados deportivos, mal consuelo. A mí, la verdad, me la trae al pairo.  Soy español porque lo pone en mi carné de identidad y porque pago mis impuestos y disfruto de las coberturas de ese Estado.  Pero no me pone mucho más, excepto cuando les zumbamos a los franceses o a los portugueses con una pelota o un vehículo de por medio.

Si emigrase a Holanda o a cualquier otra parte, como lo hice en su día a Galicia, tardaría en sentirme holandés o cualquierotrapartés lo que tardé en sentirme gallego; el tiempo en que tardó mi entorno más cercano en acogerme y yo en sentirme a gusto en él. La gente auténtica no suele juzgarte por donde naciste, si no por como eres y como te comportas.

Por eso, a la pregunta que me formulan, prefiero que responda gente más implicada en la sociedad catalana, que seguro que lo hace mejor que yo.

martes, 11 de septiembre de 2012

Primeras páginas de la novela, por fin...

Esta mañana he enviado al grupo de amigos que se ofreció a corregirme la novela y darme su opinión crítica, los primeros 54 folios de la misma.  Tengo más, pero prefiero guardarme un colchoncito por si, por lo que sea, bajo el ritmo que llevo estos días.

El 4 de abril le puse el "fin", pero el montaje y lanzamiento de Pokerviu me mantuvo muy ocupado durante ese mes y el de mayo, impidiéndome echarle una revisión a fondo.

He oído hablar del miedo al folio en blanco.  Nunca me ha pasado porque nunca he tenido la obligación de escribir.  Cuando tengo algo que contar es cuando cojo papel y boli o abro el word.  Pero con la novela me sucedió un caso curioso;  sufrí un bloqueo extraño que creo que era miedo a darme cuenta que no iba a ser una buena historia.  Algo parecido al miedo a perder que sufren los deportistas que compiten individualmente, como los tenistas o billaristas.

Y así estuve tres meses, hasta que (el tiempo apremia) decidí agarrar el toro por los cuernos o la novela por los folios, como queráis llamarle y ponerme con ella si o si.  Si es buena y se publica, estupendo, escribiremos la segunda parte.  Si no lo es, pues bueno, lo habremos intentado.  Tampoco será la primera vez que hago en la vida algo que no me sale bien.  Para ganar hay que arriesgar y saber perder, cuando toca.

Espero mandar 50 hojas por semana, así que debería haber terminado mi revisión sobre el 10 de octubre.  Luego faltará añadirle las notas y comentarios de los voluntarios que le han echado un ojo.  Y luego, rezar para que guste.

Por cierto, si en algún momento hablamos de enviartela y no lo he hecho es por mi facilidad para perder anotaciones.  Me las reclamas por mail y te las envío, añadiéndote al mailing list.

Hala, voy a ponerme con la jornada de hoy, que cae el sol y la tranquilidad se expande por el pueblo.  Las mejores horas para poner letras sobre blanco.

Clara (M.290)

Juanjo creía haber fondeado en el mar de soledad que Luis embalsó en Clara. Abandonó el piso de ella, bajando las escaleras de dos en dos, con su olor aún impregnado en la piel, canturreando:

Hoy te he visto pasear
hermoso cisne de cristal...

Fuera, lucía un día extraordinario y aspiró profundamente, casi feliz, antes de desaparecer entre la gente, con las manos metidas en los bolsillos y la capucha de la sudadera cubriéndole la cabeza.

Clara, aún acostada, sentía también el olor de Juanjo en la piel, en la almohada y en las sábanas.  Se dió cuenta que el miedo a estar solo hace que nos acerquemos superficialmente a extraños cercanos, sin tener en cuenta que ellos pueden tener intenciones honestas. 

Preocupada por el brillo de felicidad que había visto en los ojos de él al despertar, deshizo la cama y puso una lavadora, con extra de suavizante y a 90 grados de temperatura.  Cuando la máquina estaba a mitad de programa pensó que, para lo que costaron, hubiese sido mejor tirarlas.

Ella tenía muy claro que mejor sola que con cualquiera. La compañía no se compra a cualquier precio.  El dilema estaba ahora en cómo contárselo a Juanjo, que no había comprendido que Clara sólo pretendía un intercambio de calor humano, fugaz y pasajero.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Actualización del playlist

A pesar de que este año no estoy escuchando tanta música como el anterior (novedades, me refiero, música tengo desde que me levanto hasta que me acuesto) he juntado un grupito de grandes canciones que he insertado en el playlist que facilita Grooveshark y que está bajo la cabecera del blog.

Son 52 perlitas de lo mejor del pop, rock y electrónica independiente que se han publicado este año.  Espero que descubráis alguna cosa bonita entre ellas.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Clara (M.031)

Amar es una mierda, pensó Clara, que tenía un agujero negro bombeando la sangre de su sistema circulatorio.  Sobre todo cuando sistemáticamente te enamoras de la persona equivocada.  Tantas veces había decidido ser racional y tantas veces el corazón ignoró la lógica, que ya no sólo le dolía en el ánimo.  Hasta el cerebro se sentía ofendido y se le rebelaba en forma de jaquecas.

Esta vez era la definitiva.  No se podía apostar tanto a una carta, con tan pocas posibilidades de que saliera y haber metido todas las monedas que tenía.  Otra vez.  Hay que ser masoca o gilipollas.  O humano, que resume las dos anteriores palabras.

A pesar de que el día, la semana y el mes carecían de sentido, Clara se arregló como si fuera sábado por la noche y salió de compras.  No iba a gastar un peso, pero no importaba.  El caso es que el resto de sus congéneres no notaran debilidad en ella.  El ser humano tiene una facilidad pasmosa para hacer carnaza del frágil.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Clara (M.241)

Fingir que estás bien es muy sencillo.  Sobra química en las farmacias para ello y la mayoría de médicos de cabecera tienen una sobrecarga de trabajo demasiado grande como para arriesgarse a no emitir una receta de antidepresivos.  

La posibilidad de que un paciente cometa una tontería autolesiva que les pueda costar el puesto o una demanda por mala praxis, es un lastre muy grande a la hora de tomar la decisión correcta acerca de la prescripción adecuada para las dolencias indefinidas que suelen presentar la mayoría de pacientes, dado el poco tiempo que disponen para un adecuado diagnóstico, así que Clara tenía un surtido generoso de pastillas para el ánimo en su botiquín.

Cuando Luis llegó para recogerla, no interpretó correctamente el brillo alegre de sus ojos.

- Te veo estupenda...
- ¿Que te creías? - y le besó largamente en la mejilla.

A pesar de la escayola que aún cubría su pierna y su brazo derecho hasta el hombro, Clara insistió en ir en moto.  Los miedos sólo se vencen enfrentándose a ellos.

- No corras, por favor - murmuró, apretándole suavemente el brazo.

Clara (M.099)

Los primeros kilómetros transcurrían a la vera de la carretera nacional, un auténtico aburrimiento, un sinsentido para el nombre de la ruta.  Clara no tenía muy claro a que había venido al Camino, pero no era para eso.

Le asalto la ansiedad ante la posibilidad de estar perdiendo el tiempo y paró dos veces a desayunar.  En cada una de ellas le envió al espíritu un par de generosas dosis de licor de hierbas, antes de colgarse la mochila de nuevo, agarrar los bastones de marcha y seguir colocando un paso detrás de otro. Durante la hora siguiente avanzó bajo el mismo monótono transcurrir, donde las limitaciones de velocidad expuestas para los vehículos a motor parecían burlarse de ella.

Cuando pensaba seriamente en tomar un ansiolítico, se terminó el asfalto y el Camino estalló ante ella, de repente, con toda su generosidad.  Los colores de la primavera eran una melodía perfecta ejecutada por innumerables músicos.  El silencio, absoluto, sabía igual de sorprendente como el primer beso que recibió a los quince veranos.

Cerró los ojos e inspiró profundamente.  Pudo distinguir el olor a tierra mojada, a vides y a campo y se tranquilizó al comprobar que la disociación de sensaciones no era total. Al volverlos a abrir, llenos de lágrimas, notó una sensación de libertad que no había sentido desde hacía lustros. La aventura empezaba a tener sentido.

Cuando su alma dejó de temblar en demasía, volvió a poner un paso tras otro, sin prisa. Aún quedaba mucho por caminar, pero los minutos anteriores habían cambiado su vida por completo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Clara (M.207)

La brisa del mar impregnando el aire que entraba por la visera entreabierta del casco hizo que cerrara los ojos, para poder disfrutar más intensamente de tan vivificante sensación.  En ese preciso momento de feliz abstracción, su centro gravitatorio se desmoronó y Clara se encontró arrastrando por el asfalto.  Instintivamente, abrió piernas y brazos, tratando de maximizar la resistencia y repartir la abrasión, tal y como había ensayado tantas veces en su imaginación, por si alguna vez sucedía lo que entonces estaba ocurriendo.

Julio pasó milagrosamente entre dos soportes del guardarraíl, pero ella impactó de lleno en uno de los postes en forma de H, a la altura de la cadera y sintió como si se hubiese partido por la mitad.  Después de respirar profundamente varias veces, intentó mover los dedos de los pies y los de las manos y suspiró aliviada al sentir ambos.  Al menos no se había roto la columna.  Afortunadamente, muchas veces las sensaciones primigenias no se corresponden con la realidad. Estando en ese estado de alivio transitorio, perdió la conciencia. 

Cuando recuperó el sentido, sintió mucho frío y no fue capaz de reconocer la amable mirada que encontró frente a sus ojos.

Why i can't cry anymore

A veces nos entran en el fondo del alma canciones bien extrañas.  Pero siempre existe un porqué.  Sólo hay que buscar un poquito para encontrarlo. En esta hizo falta algo más que un poquito, por eso la guardaré para utilizarla en una ocasión especial. 

Oídos sensibles, poperos y cuarentaprincipaleros, absténganse.  La experiencia puede ser traumática... :)







Para ser justos con el grupo, tienen alguna cosilla más, digamos, asequible, si aceptamoos que nunca sonarán en una emisora de este país, a no ser en algún programa muy esecial de Radio 3.

Este "So Far Away" es un ejemplo.



O éste "Keep sleeping away"



Si, lo sé, lo siento. Hoy no tocaba música para languideces.  Había mucho curro atrasado.

martes, 4 de septiembre de 2012

Clara (M.188)

La muerte de alguien querido siempre desorienta.  Muchas veces es por ese absurdo sentimiento de posesión que tenemos hacia las personas y las cosas.
Las personas no nos pertenecen, así que llorar su pérdida es puro egoísmo.

En esa mañana de mayo en la que Roni decidió que no quería vivir más, Clara se sintió muy egoísta porque la pérdida de su mejor amigo le había provocado una hemorragia de tamaño sideral en el alma, que iba a costar mucho tiempo taponar. Por momentos, odió a Roni por haberse rendido sin pedirle ayuda, antes de sumirse en un largo letargo emocional.

Durante todo el mes de mayo, Clara ni siquiera fue capaz de sostener un pincel entre sus dedos, a pesar de los cientos de cuadros que se proyectaban en su mente pidiendo, a gritos, ser pintados.

Clara (M.770)

A Clara le gustaba sacar a pasear a Terry sobre la una, cuando la mayor parte de bares ya estaban cerrados, pero quedaban las terrazas puestas. El fantasma estaba sentado en todas las mesas que compartieron juntos, pero cada día que pasaba, su imagen tenía menor nitidez.

A pesar de ello, Clara no quiso esperar a que se desvaneciera del todo y  decidió pintar un retrato suyo.  Diez días después, ya terminado, lo envolvió como para regalo y lo escondió detrás del sofá.  Desde esa noche, el fantasma ya no se volvió a sentar en las mesas vacías de las terrazas en las que Terry enredaba.

Clara pospuso hasta la siguiente limpieza general, en Navidad, la decisión de que hacer con el cuadro. Entonces sería más fácil deshacerse de él.