No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Clara (M.207)

La brisa del mar impregnando el aire que entraba por la visera entreabierta del casco hizo que cerrara los ojos, para poder disfrutar más intensamente de tan vivificante sensación.  En ese preciso momento de feliz abstracción, su centro gravitatorio se desmoronó y Clara se encontró arrastrando por el asfalto.  Instintivamente, abrió piernas y brazos, tratando de maximizar la resistencia y repartir la abrasión, tal y como había ensayado tantas veces en su imaginación, por si alguna vez sucedía lo que entonces estaba ocurriendo.

Julio pasó milagrosamente entre dos soportes del guardarraíl, pero ella impactó de lleno en uno de los postes en forma de H, a la altura de la cadera y sintió como si se hubiese partido por la mitad.  Después de respirar profundamente varias veces, intentó mover los dedos de los pies y los de las manos y suspiró aliviada al sentir ambos.  Al menos no se había roto la columna.  Afortunadamente, muchas veces las sensaciones primigenias no se corresponden con la realidad. Estando en ese estado de alivio transitorio, perdió la conciencia. 

Cuando recuperó el sentido, sintió mucho frío y no fue capaz de reconocer la amable mirada que encontró frente a sus ojos.

2 comentarios:

D. dijo...

Albert:

Vengo siguiendo a Clara desde el inicio, porque algo me atrapó.
Y la sigo aún en la sorpresa.

Un abrazo.

PD: Solamente vos podés decirme qué significado tiene la codificación que le hacés: (M3207)(m.188) (m.770)?

Bidan dijo...

Estimado D.:
La codificación es algo tan simple que voy a darte un par de días para que te des cuenta de su significado.
Si después de eso no lo pillaste, aún, te lo cuento.