..te hace más fuerte. Dicen.
Los últimos meses están siendo un interesante desafío. Empecé con una sentida ruptura sentimental. Sentida, por que soy un exagerado en muchas cosas. Como el mundo en el que vivimos, digital; o cero o uno (todo o nada, vamos). Y me tiré de cabeza a un charco pensando que era una piscina. Por suerte, tengo buen ángulo de entrada en las zambullidas y no me lesioné demasiado. Retrospectivamente visto.
Luego vino el pinpin de mi ex-jefe a ponerme de patitas en la calle. El pobre es una marioneta sin demasiadas ideas y verlo ahora, facturando la mitad que cuando yo estaba y con una cincuentena de personas del equipo comercial completamente desquiciadas y desmotivadas no me consuela. Supongo que su dominio del francés es lo que le mantiene cobrando el sueldo. Pero vamos, me sorprendería que se comiera el turrón este año, en el puesto.
Al principio me dolió por eso del orgullo que tenemos todos. Que te eche alguien que no te llega a la suela de los zapatos en experiencia y consecución de resultados no se digiere fácil. Pero, probablemente, ese despido sea lo mejor que me ha pasado en muchos años. El tiempo lo dirá, pero estoy convencido de ello.
Me encontré un día de finales de octubre con todo el tiempo del mundo por delante, para mi solito. Los dos primeros meses, acostumbrado a una jornada laboral de 50 horas semanales, me dediqué a la vertiente lúdica del ocio. Como no paro quieto, el tiempo me voló. De la semanita de relax en casa de Tizona, en enero, salí con muchas ideas para emplearlo mejor de lo que lo estaba haciendo en los dos últimos meses de 2010. Demasiadas. Aunque he aprendido a tomarme las cosas con calma, ese poso hiperactivo siempre me planea y hace que me programe más tareas de las que soy capaz de hacer correctamente durante un período determinado de tiempo.
A finales de marzo tenía una docena de proyectos entre manos, pero apenas avanzaba un par de ellos.
El fallecimiento de Sesé me dejó completamente groggy. Me he dado cuenta que la muerte me ha respetado muchísimo, a lo largo de mi vida. A mi y a mi entorno. Del mismo modo que sigo vivo de milagro, nunca había oído tan cerca el zumbido de la guadaña. Y la parca se llevó a mi mejor amiga, mi confidente, mi apoyo vital y una de las personas que mejor me conocía y mejor me acconsejó nunca.
A todo esto se le podría añadir que la variana del poker no me está tratando demasiado bien, el último año. Pero eso es normal, jugando sólo torneos. Y un detalle sin importancia, comparado con lo demás.
Así que me he pasado dos meses bastante desorientado. El último, además, inactivo por culpa de unos estupendos dolores de espalda que me empiezan a preocupar. Sin norte y sin poderme levantar del sofá sin hacer virguerías. Un panorama estupendo...
Pasarlas putas de vez en cuando es bueno para el espíritu. Lo fortalece. Del mismo modo que se aprende más de las derrotas que de las victorias, son los momentos jodidos los que te curten. Si quieres, claro. Revolcarse en las miserias emocionales es la solución fácil. Yo, es que nací cabezón y me cuesta rendirme.
Curiosamente ha sido en otra estancia en casa del marqués donde, de repente, se ha ordenado todo frente a mis ojos. Algo tendrá el aire de San Vicente de la Barquera. La visita de está vez ha sido más relajada, si cabe, que las anteriores. Aunque, con esta playa para pasear y airear el ánimo, cualquiera se resiste....
Quizá fuera por que sólo coincidi un par de días con Pacocho, pero apenas corrió la pasta de las apuestas. Con la final de la Champions no quise ser gafe y nos limitamos a hacer la gambleada de turno. 150 a 1, 10 pavos a que el primer gol lo marcaba... Abidal... como nos gusta regalar el dinero...
Así que no veas cuando se desmarcó una vez hacia el corner y no se quien se la pasa a Villa. Pa matarlo... Bueno, a nosotros, quizá, por degenerados...
La otra apuesta de la semana fueron 100 pavetes a Federer ante Djokovik, 3,55 a 1. Si a eso le sumo que hicimos una mesa final en un torneillo (8ºs, lejos de los premios gordos, para variar) y que me atreví a hacer un par de sesiones de NL400 que no se dieron mal (con el HUD de Tizona y teniendo el comodín de Alvarito sentado en el sofá, se juega bastante relajado, la verdad), volví a Miño con mas pasta de la que tenía al salir, como siempre que voy. Ir a Palacio es un chollo que debería repetir más a menudo...
Pero lo mejor de todo es que, de repente, se ordenó mi pirámide de preferencias, amén de descubrir que el dolor de espalda se mitiga algo con Ibuprofeno. Si, ya sé... Pasa que no soy demasiado amigo de las drogas blandas.
Tengo claro que, antes de termine el año, quiero pisar el Sáhara. No puedes ir por la vida haciéndote llamar Bidan y que la mayor concentración de arena que haya visto sea la playa grande de Miño y que los únicos camellos que conozca sean unos que viven en Monte Alto. Ese será mi particular Camino de Santiago, este año. Después del verano.
Antes tengo que terminar la novela que empecé en febrero. Llamarle novela a eso puede ser pretencioso. Supone pasar de escribir veinte párrafos a trescientas páginas, con la duda de si sabré darle una continuidad a una colección de anécdotas. Espero que si. De momento, me llevo todas las tardes la libreta y el laptop a la playa. El aire del Atlántico me trae constante inspiración. Y Sesé, a la que sigo teniendo a mi lado, aunque ya no me llame por teléfono, me ejerce de voz crítica. La más dura, pero la más constructiva.
En medio, tengo que ponerme a grindear las mesas de cash. Tengo el bankroll bastante lastimado y no puedo seguir comprando billetes de lotería en torneos. No me apetece demasiado, pero con lo que pagan en el paro no da para vicios. Y como hay algún hijoputa que sigue sin pagarme la pasta que me debe y no quiero tocar la hucha, pues me tengo que poner a trabajar, aunque no más de media jornada. No, tranquilos, no colgaré gráficas. Aunque la de las primeras 5k manos, a 20 bb es para ponerla. Supongo que en cuanto me calen, bajaremos bastante esas cifras estratosféricas. Y si, Alvarito, ya copié 1000 veces: No jugaré torneos... Habitualmente, claro... :)
Por suerte, casi se ha terminado la liga y el play-off de billar. Queda el curso de Photoshop, el de fotografía, ocho borradores de sesiones, mas las que saldrán, más preparar el bolo de San Juan, la manita que he prometido dar al centro Social del pueblo... Todo esto será con el tiempo que me sobre... el tiempo que me sobre... jaaaaaaa....En serio, sólo con el que me sobre. No me pienso agobiar ni un minuto por algo que no he podido hacer, siempre y cuando haya sido por haber estado ocupado en algo descrito en los tres párrafos anteriores.
Al próximo que me diga: Yo, si me tocara la lotería, no dejaría de trabajar... lo tiro al fondo de la Ría..
Por suerte, casi se ha terminado la liga y el play-off de billar. Queda el curso de Photoshop, el de fotografía, ocho borradores de sesiones, mas las que saldrán, más preparar el bolo de San Juan, la manita que he prometido dar al centro Social del pueblo... Todo esto será con el tiempo que me sobre... el tiempo que me sobre... jaaaaaaa....En serio, sólo con el que me sobre. No me pienso agobiar ni un minuto por algo que no he podido hacer, siempre y cuando haya sido por haber estado ocupado en algo descrito en los tres párrafos anteriores.
Al próximo que me diga: Yo, si me tocara la lotería, no dejaría de trabajar... lo tiro al fondo de la Ría..
En fin, me piro a ver la puesta de sol. Hoy, con este poquito de niebla puede ser magnífica. O un truño. Pero si no voy, no lo sabré...
P.D. ¡Puse una foto, que conste!



