No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

viernes, 28 de diciembre de 2012

Frío

Sucede indefectiblemente.  En cuanto coloco el punto y aparte del primer párrafo me rodea repentinamente el maldito frío de la Rusia blanca y los dedos dejan de conectarse con la parte del cerebro que origina las palabras, como si se hubiese congelado el fluido que las transporta. Es igual sobre lo que escriba; la novela, cuentos cortos, artículos, noticias, notas dispersas... no doy más que para unas pocas líneas, una sola idea antes de quedar en blanco, tendido en la tundra. Al principio era divertido porque el ser humano acoge encantado cualquier excusa para vaguear, para entretener el espíritu vacuamente, para tirarse al pedo, como dirían a ambas orillas del Mar del Plata.  Pero ahora empieza a preocuparme... ¿Se me habrán terminado las cosas por contar? ¿me habré olvidado de como se hace?

No sé...




2 comentarios:

Implicada dijo...

En una conferencia que dictó el artista plástico Gabriel Orozco hablaba de la necesidad de vaciarse antes de crear... Este frío del que hablas, me remite al vacío de que habla Orozco, y del que quizá después vuelvan las ganas/ideas de crear. Sin embargo el frío del que hablas ha sido creador y cálido para mi.

Saludos estimado.

P.D. Si tienes tiempo y te late, el texto de la conferencia, http://www.jcortazar.udg.mx/es/documentos/la-mano-de-uno

Bidan dijo...

Tengo tiempo, lo leeré esta misma tarde.
No sé. Escribir es vaciarse, en cierto modo. Es como si el tapón del desagüe estuviera obturado.
Al menos te transmití calidez.

Besos, querida....