No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

lunes, 6 de diciembre de 2010

El Camino de Santiago. Dia 8. Palas de Rei - Arzúa

La intención del miércoles era hacer dos etapas en una.  Son cortitas y entre las dos sumaban 27 kms. Palas - Melide y Melide - Arzúá.
Si hay que ir, se va.  Pero ir pa ná, es tontería... Ok, pues vamos allá.  

 
En el desayuno de rigor me dí cuenta que el que había perdido algo ese día, era yo.  No tenía la libretita pequeña en el bolsillo lateral del pantalón... Allí tenía anotadas las canciones seleccionadas de la cuarentena de discos que llevaba escuchados y todos los mails de la gente que me fuí encontrando.  Bueno, la mayoría de mails los recuperé y al menos anoté en la otra libreta los discos descartados.  Volver a escuchar veinte o veinticinco discos que algo bueno tienen dentro, tampoco era un drama.  Y conociéndome, lo raro es que no hubiese perdido antes algo más valioso  (toqué madera, tranquis...)
Hacía un día estupendo y pronto me quedo el último...


Las cosas pequeñas...


Dicen que un cuervo a tu izquierda es señal de buen augurio.  A mi son bichos que me molan.  Si no fuera por los gatos, tendría uno en casa...


Pronto me adelantaron hasta las coreanas...


Bueno, hay días en que a uno le apetece tomárselos despacio y eso hice...



Salvé dos canciones del Fuerza bien de Me and the bees.  El título es... ¿pa cagarse?. Pffff....


Aqui, probablemente era la hora del aperitivo...


Hasta encontré una iglesia abierta y me metí. Para ver como son...


Bueno, más o menos como recordaba que eran...


El disco de Gustavo Cerati apenas me duró un cuarto de hora....


Hay dos posibles reportajes para hacer en un próximo Camino.  Cierres de leiras (que daría para mucho) y hórreos...


Cuando me empezaron a protestar las piernas, enchufé el Further de los Chemical Brothers. Imposible no mantener un buen ritmo...


Como era de esperar, los encontré en el primer bar abierto.  Era el último día de la temporada y cuando llegué ya habían acabado con la última botella de Anís del mono, con el orujo de hierbas y estaban puliéndose la de ponche.  Al menos respetaron el bitter Kas para que me pudiera refrescar con algo...


Si esto no es glamour, que me digan lo que es.  La cámara de fotos a juego con el impermeable y el gorro...


Proseguimos el camino hacia Melide.  El destino era la pulpeira Ezequiel.


Volvíi a quedarme último.  Eso de los detalles del Camino...


Los paisajes, si se rellenan con personas, quedan como más vivos, creo...


Cuando empezaba a sufrir más de la cuenta, apareció Melide tras un bucólico puentecito sobre el río... bueno, sobre un río...


En la pulpeira, me encontré con viejos conocidos... Jean, el francés con el que cené la primera noche y con el que compartimos litera en Portomarín.  Por cierto, señor, tengo unos guantes suyos, que se dejó olvidados...


El grupo, preparado para la comida... La discusión trascendental en la que nos enfrascamos fué si las tazas típicas para servir ribeiro tienen que ser blancas o marrones.  Marrones, ¿no?.
Sirviendo el vino rompí una copa.  Si no la lías, no eres Albert, dijo uno.  Y eso que sólo era la segunda que me cargaba en todo el Camino.  Que poco me conocen...


Obviamente, media docenita de raciones de pulpo eran imprescindibles...



Y con los coreanos había que hacer patria...  Les hice probar la orella, también...


Dos amigos más, que se unieron al grupo, compartiendo mesa con el prota de ¿Donde está Wally?


Después de comer, enfilamos hacia Arzúa.  Yo creo que es un error, eso.  Esta etapa debería ser para desayunar tarde, llegar a Melide, ponerse hasta las cejas de pulpo y dedicar la tarde a hacer la digestión.  En la próxima ocasión tengo que encontrar un primo que no se crea que soy capaz de ventilarme diez raciones de octopussy y que me pague la comida.
Esta foto llevábamos días queriéndola hacer...


A la salida de Melide, otra iglesia abierta.  Eso no es común y hay que pararse a verlas bien...


Ahi ya me había vuelto a perder, cámara en mano.


Wild Nothing fué otra grata sorpresa.  Oooootro disco a la lista de la compra....



Al hacer esta foto me di cuenta que no llevaba el bastón de caminar.  Como no era capaz de recordar exactamente en que foto lo había olvidado, decidí seguir sin él...  Acostumbrado a su compañía, me sentí como cojo.


¡Que gracioso!.  Mientras estoy redactando estas líneas se ha ido la luz.  El foquito de minero va de fruta madre para estas ocasiones.  Puedo seguir escribiendo sin problemas.  Espero que vuelva la corriente antes de que se acabe la batería del portátil... Y para una vez que iba bien de fichas en un torneo, toma bad beat eléctrico, hay que joderse...


Este puestito me pareció un sitio excelente para merendar.  Auto-servicio total...


El sabor de ambas, combinado, es un buen invento para el paladar.


Volví a encontrar una capilla abierta...  Pero no, tampoco me dieron ganas de revocar mi condición de apóstata, que va...


El día iba concluyendo y mis piernas pedían a gritos un reposo.  Traté de no escucharlas, pero cada hectómetro que pasaba era más complicado...  Escogí el disco de Murder by Death, por lo apropiado que me pareció el nombre de la banda para ese momento.  A Nick Cave seguro que le gustan....


Llegó un momento en el que decidí que, en el siguiente avituallamiento, si quedaban más de cuatro kilómetros, me pillaba un taxi...


En esa parada, me encontré a Jesús, a Michael y a las coreanas, los primeros repostando y las segundas resguardándose de la intensa lluvia que caía.  La pregunta terrorífica tuvo una peor respuesta.  Aún quedaban 6 kms...  Jordi y Michael me empujaron a seguir y las coreanas se pusieron en marcha.  Caray, no me podía rajar...
Retomamos el trayecto con las últimas luces del día...


En nada tuvimos que conectar los foquitos de minero, como el que llevo ahora.  En esta foto con flash no se aprecia bien lo que alumbran...


En esta siguiente, si.  


Nos cambiamos los reproductores musicales con Michael, que se reía al verme bailar bajo la helada lluvia de noviembre.  No tiene mal gusto.  Escogí para empezar el  Isn´t midnight, de Fleetwood Mac.  Yo le preparé el Wonderful life de The Hurts.  Es un disco que huele a lista de radiofórmula comercial, pero aún así es bueno. 
Todo esfuerzo tiene premio.  Al entrar en Arzúa nos sorprende una degustación de vinos de la tierra a un precio excelente.  Michael que es de la Baja Sajonia libre, está encantado con la experiencia...


Para los últimos metros antes de llegar a la Vía Láctea, el albergue que escogimos para dormir, vuolví a ponerme, por enésima vez, el Disintegration de The Cure... Now that i know that i´m breaking into pieces...
Nos acomodamos los tres en una habitación para 12.  El albergue está espectacular.  Creo que es una opción a tener en cuenta, lo de los albergues privados.  Por una pequeña diferencia de precio estás algo más cómodo que en los municipales.
Jordi me mostró su vendaje para el pie.  ¡que profesional!


Nos metimos a cenar (de miedo) en Casa Chelo.


La cena calmó mi agitado estómago a causa del exceso de pulpo y de octochupis.... Tanto el potaje como el caldo estaban para repetir, cosa que hicimos los tres...


Luego nos fuimos hasta La Huella, donde había cenado el resto de la banda.  Allí, Michael pudo ver hecho realidad otro de sus deseos, asistir a una queimada...



Luego, después de unas ronditas de juanantonics, pasamos a los cantos regionales y a la exhaltación de la amistad...




El garito se llama Huellas por que es tradición dejar tu impronta palmar en las paredes o el techo, previo pringártelas de pintura...  No sé por que me acordé de Leo Bassi, que tuvo una época que firmaba autógrafos impregnándose el prepucio en un tampón de tinta.  Me abstuve, tranquis...





Por cierto, el local se traspasa por que no pueden atenderlo por motivos familiares.  Me parece una buena oportunidad de negocio. 
A una hora respetable (creo) nos fuimos a dormir.  En la calle dicen que hacía frío.  
Por cierto, este mural haría las delicias en alguna pared de mi casa.  Y en la de muchos pokeros, supongo... Y mira por donde, acaba de volver la luz.  Tenía 54k fichas en el torneo y me quedan aún 18k.  Igual lo arreglamos...
(Antes hablo, antes sube el pan.  Me manda all in el button y le pago con AK.  Enseña K5. 5 en el turn.  No es mi año online, sin duda...)

 

Total gasto del día: 42 € mas una cantidad indefinida (¿20? en el Huellas).  Acumulado : 339 € msomeno....

Para descargar todas las fotos del día (161, 734 MB), pinchar en el siguiente enlace.

9 comentarios:

Periquillo dijo...

En tu casa ya hay un cuervo.

Bidan dijo...

bueno... ese es de plástico...
Y luego tienes el del poster....
Pero no es lo mismo. Ya tengo bastante con recoger pelos de gato, como para andar aspirando las plumas que le arranque el gato al cuervo. O los ojos que le quite el cuervo al gato...

la MaLquEridA dijo...

Solo de ver todo lo que caminaste, me cansé.

He oído lo del Camino de Santiago en España pero nunca supe de que trataba, ahora ya tengo una idea más clara de lo que es.


Un saludo y cuídate mucho Bidan.

Chau.

Periquillo dijo...

Yo no me refería a ningún cuervo de plástico. Me refería a tí, joer.

Bidan dijo...

Malque, te conozco poco, pero se que si vienes por El Camino, te quedas. Lo que hay que andar, es anecdótico. Lo hermoso es lo que te sucede en el trayecto.
Un abrazo de vuelta, querida.

Perico, aún no le saqué los ojos a nadie. A ver si vas a ser el primero...

Gus dijo...

Tengo un blog que se llama pokermodeon.blogspot.com y la página es www.granadapoker.com, te gustaría intercambiar enlaces?

Un saludo.

Bidan dijo...

Enlazado, Gus. Suerte con el blog. Y en las mesas!

todavia dijo...

Ya te veó dentro de no mucho dueño de un albergue, y esa idea de las huellas esta genial, si vas a hacerte de un lugar que sea ese.


Tambien podrias ir pensando en una agencia de viajes. Al menos la cuestion de la promotoria ningun trabajo te cuesta, leyendote dan ganas de adquirir el paquete.

Bidan dijo...

Son dos ideas que se me cruzaron por la cabeza. Y que no descarto...