No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

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jueves, 6 de mayo de 2010

Vivir despacio

Del poker aprendí en mis carnes que, para sobrevivir, hay que adaptarse contínuamente a los cambios del entorno.
De mi reciente experiencia de convivir en compañía de otra persona he aprendido que no vivía despacio, a pesar de creerlo. Desde la perspectiva de un hiperactivo, mi vida iba al ralentí desde enero, aproximadamente. Desde la de mi pareja, inmerso en la vorágine. Esclavo de la intensidad, que diría Robe Iniesta.
Así que uno de los trabajos más interesantes del último mes ha sido adaptar ese ritmillo mío trepidante al tran-tran de ella. Y confieso que me gusta. Quizá hago menos cosas, pero las disfruto más. Así que, estas semanas que no va a estar aquí, continuaré con esta cadencia de anuncio de Malibú. Creo que hasta seguiré viendo películas y escribiendo pequeñas historias, que terminarán, seguro, en este rincón del ciberespacio.
Quizá parezca irreconocible, pero creo que salgo ganando...

5 comentarios:

jose javier dijo...

Tu disfruta, que estar acompañado y sentirse sadisfecho no tiene precio.
Suerte

DOORMANGORE dijo...

Efectivamente, ¡estás irreconocible! Seguro que este cambio de marcha te hace vivir mejor, Albert. Brindo por ello.

todavia dijo...

"La prisa lleva maravilla y lleva error" dice una canción.

me sorprende gente como tu que puede llevar un ritmo impresionate sin vaer en la histeria. Yo puedo hacerlo, pero al final de la semana termino con ganas de desplumar pollos de los puros nervios.

Hey, felicidades por la nueva compañia! Creo que las cosas que perdemos viviendo con alguien son sobrepasadas por las cosas que ganamos -ambos- compartiendo espacio y tiempo con alguien.

Crónicas Urbanas dijo...

Hola Bidan:

Agrégalo como una de los gustos en tu "lista de Voltaire", que tienes arriba.
Uno suele acelerarse más de lo debido, y acaso inevitablemente.
Allí por castilla alguien dijo; "Vísteme despacio, que tengo prisa".
El tiempo bien compartido es vivido con doble intensidad. ¿No es así?

Saludos cordiales.
Daniel.

Bidan dijo...

Todo lo que haces, si lo puedes compartir, gana valor.
Si no lo puedes compartir, vívelo intensamente para contarlo.