No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

sábado, 9 de enero de 2010

Paranoias

Desperté el viernes de madrugada, escuchando lo helada que estaba tooooda Galicia. Tenía que ir con Jorge hasta Vigo por la autopista. A -4º en Santiago esperé que hubiesen tenido la precaución de echarle sal a la vía principal que vertebra Galicia.
Al llegar a la primera curva a la salida de Miño, en plena carretera nacional, un doble contravolante para mantener el Astra dentro del carril derecho me hizo darme cuenta que en la autopista, vete a saber, pero en la nacional, sal no habían echado ni para darle sabor al asfalto.
Pasado el peaje de Guísamo, cogemos el ramal vía Santiago y Vigo. Justo al salir ,al pasar sobre un parche de asfalto sobre el puente de un riachuelo, segundo doble contravolante, éste ya a ochenta kilómetros por hora. Segundo aviso. No puede ser que hayan sido tan inútiles de no echar sal... Habrá que tener los ojos bien abiertos, algo complicado a las ocho de la mañana...
Por la radio sólo se oyen carreteras secundarias bloqueadas, Santiago colapsado y sin transporte público, Lugo un caos... De la AP-9 sólo dicen que está transitable con precaución. De eso ya nos habíamos dado cuenta... Paro en la primera área de servicio para llenar el depósito. No sea que nos quedemos bloqueados por culpa de alguien y no tengamos ni para la calefacción. El paisaje invita a pararse para levantar un muñeco, si no fuera por que llegamos tarde a una reunión...



Seguimos. Me coje una ligera angustia pensando si no sería mejor habernos quedado en casa, con la excusa del temporal. Pero la carretera no está mal. Bien tampoco, pero a 100 podemos ir haciendo camino.



Justo antes de llegar a Santiago, sale el sol. Bueno, a peor no puede ir, pienso. 20 kilómetros después de Santiago, el cielo se abre y la carretera aparece limpia y nos permite adoptar una velocidad mas razonable. Llegamos media hora tarde, pero llegamos. Igual gracias a los dos avisos...



Si me lee alguien de Dakota, donde estos días llegaron a -45ª o del sur, en Arkansas, donde alcanzaron a los -37º y la gente se muere de frío por que nunca en la vida hizo tanto, pensará que soy algo cagamandurrias, por no decir paranoico...
¡El caaaaaambio climaaaticoooo! ¡Nos vamos a cargaaaaar la Tierraaaaaaa!, gritan algunas voces. Igual si que estamos influyendo en el cambio climático. Pero habría que matizar una cosa. Si nos cargamos algo, será a la especie humana. Con cambio climático o sin el, con humanidad o sin ella, la Tierra seguirá estando ahí durante muchos millones de años. Salvo colisión de galaxias. Que sea habitable o no, será otra cosa. Pero estar, Gaia estará.
Me viene a la cabeza, no se por que, una conexión rara. Resulta que uno de los mayores ricachones de Estados Unidos compró la mayor red de ferrocarriles del país, en una inversión de 44 billones de dólares. Warren Buffet, el comprador, tiene intereses también en la segunda mayor compañia americana dedicada a la extracción de carbón...
La pregunta es... ¿Cuánto tardará Obama en proclamar el carbón como la "nueva energía limpia"?
Quizá si que estoy algo paranoico...

1 comentario:

todavia dijo...

Pues ni tan paranoico. Ya durante estos dias Obama ha estado declarando que es imposible mantenerse dependiendo del petroleo de importacion y anuncia reduccion de impuestos a quienes "desarrollen" proyectos de "energia limpia"

http://thehill.com/homenews/administration/74989-obama-announces-23b-in-clean-energy-manufacturing-credits