No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

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domingo, 10 de enero de 2010

Burkas. Mas Paranoias



Sarkozy estudia prohibir el uso del burka en las calles de Francia. Aqui, en este país, se prohibió la exhibición de crucifijos en lugares públicos. Ambos me parecen símbolos algo sombríos, a mi, que siempre me moví por el lado siniestro de la música y lo macabro no me impresiona. Eso no quita que sean funestos de por si. Un tipo clavado en una cruz es algo tétrico, no jodamos. Por mucho que nos lo traten de colar como un símbolo de amor por los hombres. Un símbolo de amor sería una imagen del Sagrado Corazón, no un señor cosido a clavos y con una corona de espinas incrustrada en la cabeza. Y una mujer que se ve obligada a taparse de pies a cabeza es una muestra insultante de la falta de respeto que tiene un colectivo, por por la integridad de la mujer.
Hay una diferencia entre ambas prohibiciones. Los cristianos, después de siglos de barbarie, han aprendido, en su mayoría, a ser relativamente tolerantes con los que piensan diferente a ellos. Tampoco hace mucho. Probablemente coincidiera con el período en el que empezaron a leer e informarse por si mismos y a no creerse, por que si, todas las barbaridades que les contaba la curia de la Iglesia. No sucede así con los musulmanes. La mayoría de los que viven fuera del primer mundo suelen tener una fe demasiado ciega en lo que les cuentan sus imanes, en la que suele ser prácticamente su única fuente de formación. Prefiero creer que los que se han instalado en los países medio civilizados han aprendido a ver por si mismos, más allá de las torres de la mezquita local.
Esos clérigos rancios y barbudos suelen estar dominados por un tremendo complejo de inferioridad ante Occidente. Por supuesto, muchas veces alimentado por los abusos que comete repetidamente el Primer Mundo en los países árabes. Pero sólo hay que ver cualquiera de los innumerables vídeos que cuelgan en la red esos imanes fundamenalistas, para saber que no sólo no les parece nada bien que pensemos diferente que ellos, si no que están determinados a convertirnos, o exterminarnos. Muy tranquilizador para los que nos metemos habitualmente bocatas de jamón entre pecho y espalda, que bajamos con una cervecita y que en la puta vida nos verán por La Meca, a no ser que organicen un torneo de poker. Sin salir del mejor hotel de la ciudad, ojo.
Prohibiendo sus costumbres, pues, estamos sembrando un rencor en unos seres medievales que germina sistemáticamente en odio. Está claro que no debemos ceder ante la barbarie de esos atrasados. La pregunta es cómo nos defendemos de ella.
Hay otra diferencia entre ambas prohibiciones. El cristianismo practicante no deja de decrecer. El beligerante mengua más aún (exceptuando en Estados Unidos, país donde el 60% de la población aún cree que la Tierra tiene una antiguedad de 10.000 años, como mucho, y que el origen de la especie humana está en algo parecido al camelo de Adán y Eva). Además, la tasa de natalidad por familia en la Unión Europea es apenas de 1,4. Así, dos fundamentalistas cristianos sólo pueden lavarle el cerebro directamente a 1,4 seres. En cambio, esa misma tasa en el entorno musulmán es cuatro veces superior. No hay que ser ningún hacha en matemáticas para deducir que si ahora, en Francia, uno de cada cinco habitantes es musulmán, hacia el 2040, los franceses de origen europeo serán minoría. ¿Aprovecharán entonces los imanes para meterles una burka por el esfínter a los descendientes de Sarkozy o se habrán civilizado mientras tanto? Yo apuesto por que los Sarkozy llevarán el ano bien limpio, pero tendrán el colon taponado...
El 2040 me pillará ya algo mayor. Aún así creo que voy a colaborar en eso de la tasa de natalidad. Contribuiré con mi simiente de excelente calidad, todas las veces que me permitan en una clínica de reproducción asistida. Con la condición de que no vaya a parar a una hembra ni con burka ni con chilaba. Y a ser posible, que vaya a parar a una unidad familiar aconfesional.
La evangelización del ignorante me parece una tarea muy ardúa. Tenía la confianza en que utilizarían internet para formarse, pero, de momento, sólo lo usan como un medio para organizar pollos contra su infiel. Yo entre ellos. Que el fin de nuestros días nos pille con la conciencia tranquila...

2 comentarios:

todavia dijo...

Yo a las religiones -a todas las que conozco- les encuentro tantos inconvenientes y tan poca utilidad...

Bidan dijo...

Deberían servir para ayudarle a mejorar a las personas, no para generar divisiones. Ese es el mal mayor. Luego podríamos hablar de alienaciones y borreguismo, pero eso sería más discutible, quizás...