No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

viernes, 4 de diciembre de 2009

Diego Pastrana

Amigo... (sé que no te puedo llamar así). Mi más sincera solidaridad contigo.
Me gustaría pedirte perdón en nombre de todos los imbéciles que te jodieron la vida. Sé que no te vale. Y que cualquier pequeña ayuda que te pueda ofrecer no te sirve, ahora. Quisiera decirte que, una vez, me crucificaron como a ti, pero lo mío no tiene comparación, con lo que te han hecho, lo sé...
No tengo palabras para ayudarte. Eso, con suerte, sólo el tiempo lo podrá remediar. Lo peor es que querías a la niña y, en ella, nadie piensa. La mayoría quisiera recomponer tu honor, que es lo que menos te importa... ¿Quien debería pagar, de verdad, por la muerte de Aitana?

2 comentarios:

jose javier dijo...

has dado en el clavo.
Lo peor es el fallecimiento de la niña !!!

que se recupere

suerte

todavia dijo...

Yo no conocia el caso hasta ahora que leyendo tu blog me pongo a averiguar. Que da claaro por que razon es que ni la gente ni los medios deben convertirse en tribunales.

Y tambien me queda claro que tienes razon: en ninguna de las notas que lei la que importa es la niña. Ella sola es la muerta...