No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

lunes, 2 de noviembre de 2009

Carmela Arias

Murió esta semana. El cuerpo de la Condesa de Fenosa abandona el mundo de los vivos. No así su legado. La vida es efímera. El legado, permanente. Era una de sus frases favoritas que anoto a mi tablero existencial. Excelente sentencia como leit motiv ...
Al margen de ideologías políticas (su marido, Pedro Barrié de la Maza, el tío Perico, era íntimo del Caudillísimo Francisco Franco) y de creencias religiosas (bastante puretas en muchos sentidos), nos deja una mujer que hizo mucho por Galicia, al igual que su marido. Su preocupación por mejorar Galicia siempre planeó en todo lo que hiciera el matrimonio. A pesar de con quien hubiera que pelear. Cuentan una discusión subida de tono entre don Pedro y Paquito en el pazo de Meirás. Los invitados, en una habitación contigua no saben donde mirar. Al salir, Franco dijo: "Me gusta por que me dice las cosas como son, a la cara". Una virtud digna de señalar, en un mundo de pelotas.
Pedro Barrié murió hace muchos años. Le llevaba una treintena a su mujer. Desde entonces, Carmela vivió consagrada al legado de su marido, dirigiendo la Fundación Barrié, que es más conocida por su mecenazgo con el arte que por sus obras benéficas, que son muchas. Subscribo una frase de La Condesa, a pesar de su alto contenido cristiano-católico. Si tienes de todo, pero no tienes caridad, no tienes nada...
En el cementerio de San Amaro hay una humilde lápida que cubre los restos de Pedro Barrié de la Maza. Cuando murió, no quiso que en sus esquelas apareciera títulos ni distinciones, que tenía unos cuantos, se los diera quien se los diera. En su lápida está su nombre, la fecha de nacimiento, la de deceso y una única frase: Pasó haciendo el bien.
Una excelente forma de que te recuerden cuando ya no estés...
Esperemos que el espíritu de Don Pedro y Doña Carmela se prolonge en el tiempo...
Descanse en paz, señora...