No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida.  Pero si, como jugaremos la mano...

martes, 10 de marzo de 2009

UPO Budapest. El torneo




Empezaré la crónica del fin de semana con el motivo principal del viaje, el torneo, pero sin entrar en detalles técnicos de manos. Eso lo dejo para otro post. También intentaré hacer uno sobre la galería de personajes que conocí durante el finde y un par mas sobre los eventos paralelos en los que nos vimos inmersos.
Me tocó en la mesa 10, silla tres. En principio estaba bien, pues era una de las últimas mesas en deshacerse y desde mi silla se veían bastante bien todos los jugadores. Estaba con cuatro suecos, dos finlandeses, dos daneses y un jugador local. Los cuatro suecos, sentados consecutivamente desde dos sillas a mi izquierda, un peligro. Peter Hedlund el peor. El tipo consiguió que me pusiera las gafas de sol, pues llegué a pensar que me radiografiaba las manos. Cuando yo tenía bueno, se tiraba. Cuando tenía manos medias, me pusheaba.
La estructura, una joya. 10.000 puntos y niveles de una hora, con un escalado de ciegas muy decente. En mi mesa no hubo bofetadas serias hasta la primera hora y media. Y no cayó el primer eliminado hasta terminar el segundo nivel.
En la primera pausa tengo 9725 chips con una media de 10526. Estamos ahí. Pero hay una diferencia. Al sentarme en la mesa había detectado al fish, que ya no había saltado fuera Si en una mesa de poker no ves al primo, es que el primo eres tu, siempre oí decir... Menos mal que los dos finlandeses, que habían estado muy calladitos, adoptaron muy gustosamente ese papel.
Subí gracias a ellos a 13500, aunque un movimiento arriesgado (fallido) me hizo bajar hasta 8500. Con paciencia levanté hasta 11.000. Un stop and go (al agua, topé con un portaaviones) me cuesta volver hasta 6.500. La mesa es dura y muy tight. En el segundo break tengo 7000 chips, en la mitad de la media.
Pago, en la BB, un all in del UTG por sus 2.600 fichas para volver a 10000.
La TV table seca los cerebros de la peña, se ve. Allí se ven unas locuras dignas de Mongolia, me cuenta Pacocho. La gente ve una cámara y piensa con el pene...



Las horas le pasan factura a mi espalda, pero hay un cojonudo servicio de masajes.



Al final del nivel 6 vuelvo a estar con 8400 fichas. En Budapest hay pocas cosas que hayan pasado por tantas manos como una ficha de 100 del casino (y algunas de las señoritas que hacen guardia en la puerta del Marriott). En ese sentido soy bastante maniático y me lavé las manos como 15 veces, el primer día (por culpa de la grasilla de las fichas, digo). En el nivel 7 se llevan a Peter a otra mesa. Gran noticia, pero empiezan a quedarme pocas fichas y tengo que jugarlas mas agresivamente que hasta entonces. Al finalizar el nivel 8, 11 horas de juego después de empezar, tengo 16.000. En el último nivel la gente está cansada y con ganas de no cagarla para estar en el día 2. Eso lo aprovecho para aporrear un poco la mesa y terminar el día 1 con 24.900, cuando la media estaba en 28571. 42 jugadores pasamos al día 2.
Luego iríamos a tomar unas tazas para terminar haciendo una rocket session en una habitación del hotel. Mucho talento pokeril tumbado encima de dos camas del Marriott. Terminamos multiplicando por cinco la inversión inicial de cada uno. Para darle las gracias, amigos. Yo sólo hice las fotos...


Lástima que el día 2 no me acompañara la paciencia que tuve el primero. Hice un seximove que me costó casi un tercio del stack, para acabar tirando el torneo con QKo, en una lectura horrenda de como vino la mano. A los torneos hay que ir con las neuronas mas descansadas.



La mejor sensación que me llevo es que no me vino grande la situación (excepto la cagada del día 2) y que estoy preparado para jugar eventos de este tipo. Ahora hay que conseguir entrar en otro. Espero no tardar demasiado.
Aprovecho para volver a felicitar a Armando Romano por su primera FT en un semi-grande. El tipo es un crack, digan lo que digan los patanes de sus anónimos.



Y, por supuesto, al ganador, Alvaro Aspas. Es cierto que le regalaron unas cuantas pilas de fichas al inicio del torneo. Pero luego las gestionó de una manera magistral. Otro éxito de Raúl Mestre y su escuela.



A ver si pongo orden a las notas, que lo que vale realmente del viaje es lo que sucedió fuera del Casino. Mi Ma, vaya cinco días.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

terrible... el segundo dia.
pero te doy la enhorabuena y ver que lo has gozado y has sabido marcar los pasos el primer dia es muy bueno.
Yo, que soy ignorante de poker, te digo que hay que animarse que en estos puedes hacer grandes cosas..

jose javier

Brais dijo...

Joer dejo de entrar en mi blog favorito medio dia y ya me pierdo tres entradas asi no hay quien estudie.

Bueno 10.000 fichas, 8000 fichas, no se q... MUY BIEN AHORA QUEREMOS LO INTERESANTE ejejejej

Es coña, felicidades, porque para ser tu primer grande creo que está bastante bien, a ver si eres tu el próximo Español barra Gallego barra Catalán que hace otro gran pinchazo. Saludos!!!

690SM dijo...

Juas a saber que hicisteis en la noche el dia 1 al dia 2 que luego no te funcionaban bien las neuronas xD

A ver si pones lo realmente interesante del viajecito... xDDD

Pacocho dijo...

la pregunta esta mal planteada...

es ¿que NO hiciste?

alerta dijo...

La pregunta vuelve a estar mal planteada (intuyo):

es ¿que NO hicisteis?

Brais dijo...

Buenísima alerta, siempre atento a los pequeños detalles tan importantes en la vida ejeje