No podemos escoger las cartas que nos reparte la vida. Pero si, como jugaremos la mano...

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domingo, 29 de marzo de 2009

Retales de La Toja

Me echaron un poco en cara, el viernes en el Penique, que no hiciera una crónica decente de la jornada 3 de La Toja. Tal y como ya dije, me parece una innecesariedad hacer una crónica de un torneo en el que quedé 23º. Y ya hemos estado un lote de veces en La Toja. 11 con ésta.
Y de la libreta tampoco hay demasiado a destacar. En fin, algo haremos.
En total fueron 105 los jugadores que participaron en esta 3ª jornada. Habría muchas mujeres en los satélites, pero sólo una en la final. Y no hizo el add-on. Vamos, de Casino. La entrada de las mujeres en el poker parece lejana aún.
Después de los 2 primeros niveles y las tres manos adicionales de estrategia, menudo eufemismo llamarle estrategia a doble o nada, ya había 3 jugadores fuera. 1.185.000 fichas en juego tenía que llevarse el que pretendiera ganar.
Gracias a que llevo un tiempo en esa liga, tengo una imagen forjada. Esto sirve para que te tengan un cierto respeto, pero también para que haya algún anormal que se conforma con ganarme una mano y hace lo imposible por ello. Son peligrosos si no se les detecta a tiempo. Por eso trato de no meterme en lios durante la primera hora, mientras etiqueto a mis compañeros de mesa.
A las 2:30 hay la tercera pausa con descanso de 20 minutos. He venido a jugar al poker, no ha descansar, jolín. Encima, como no fumo ni juego a la ruleta, se me hacen excesivamente largos.
A estas alturas quedan 63 jugadores.
Mi mano de la noche:
Con las ciegas en 300/600, ante de 50, me encuentro con 77 en UTG. Subo a 1800 con la casi única intención de llevarme las ciegas. Me pagan dos por detras, ay.
El flop es 2Q7 rainbow. Perfecto. Hago check, el otro jugador en middle hace check y el del botón, que está arreando en casi todas las manos mete 2000. Paripé y pago. El otro también paga... El turn es un nueve de tréboles. Ya hay dos en la mesa. Otro doble check y el botón pega 6000. Pienso un rato y no le resubo para ver si también entra el otro jugador. No me hace gracia, pero decido arriesgarme. Pero foldea. El river es un nueve de picas que me da el full. En previsión de que me chequee le envio las nuevemil que me quedan por delante. Hay casi 25k en el bote y debería pagar. Pues no.
Al final de la noche hemos jugado 10 niveles. Quedan 35 jugadores, la media está en 33857 y tengo 42.700. No está mal. En el último cambio de mesa me sentaron al lado de Rizzato. Buena gente.



Al salir del Casino vamos a tomar las dos copichuelas de rigor. No he tomado ni una cervecita en toda la noche y me apetecen.
Las barras de bar son un pozo de sabiduría. Allí me entero que en Coruña, aparte de tener al Superdépor, tenemos la mejor Coca-Cola del mundo. Es por el agua que usan. Ni el libro gordo de Petete...
No me quedo demasiado rato, pues quiero descansar bien. Los que si permanecieron la liarían gorda, imagino. Al día siguiente, cuando fuí a poner su cd, Amy Macdonald tenía los ojos como platos. A saber lo que vería...
Con Meju y Miki fuimos a por el menú del campeón. Los chuletones son a la parrilla. Hace falta poco para ser feliz. Un buen trozo de carne, una botellita de Rioja, unos buenos amigos y la Ría del Grove a nuestros pies. Luego echamos una reparadora siestecita y a las ocho estamos en el Casino, vuelta a la carga.
"Estar shorestac de canutos". Oído en las inmediaciones de la puerta. Si quieres, nuestros mecanismos neuronales no funcionan en base poker...
El día 2 tiene poca historia. Aguanté dos niveles antes de mandar mi resto con 67 de tréboles y que Sete, en la ciega grande tuviera JJ.
Antes de esto, a un colega de Rizzato, Jaume, le metimos un gol idiomático con Pacocho, cuando le llamé polaco a la jerga que utilizaban entre ellos. Cuando se dió cuenta que yo también hablaba un polaco perfecto nos hicimos semi-colegas. En la cena ya vimos con Meju que lo mas prudente sería quedarnos a dormir en el Grove y no volver a Coruña.
Al final no hubo nadie del Penique en la mesa final, por primera vez en un torneo de la Liga de La Toja. Y dos portugueses coparon las dos primeras plazas, dejando el bronce a Emilio Pérez.
Buena gente. Congeniamos bien en el post-torneo.
Amy Macdonald sigue sin salir de su asombro...

1 comentario:

Brais dijo...

Voy tener q volver por la Toja q veo q ya no hay mucha acción.

Saludos!!